


El actor cristiano Denzel Washington concedió una entrevista al Washington Post y sorprendió con una advertencia directa a su entrevistadora: “No juegues con Dios”.
El intérprete, reconocido por su integridad y fe, habló sobre su vida espiritual, su compromiso con Cristo y su más reciente película, La tragedia de Macbeth.
Durante la conversación, Washington mantuvo el tono firme y reflexivo que lo caracteriza, enfocándose en los valores que guían sus decisiones personales y profesionales.
El actor ha demostrado, a lo largo de su carrera, que la fe no es una etiqueta, sino un principio rector que define cada aspecto de su vida.
Su visión espiritual, heredada de su familia, le ha permitido mantenerse firme frente a la fama y los desafíos de la industria del cine.
Washington recordó a su madre, quien falleció a los 97 años, y explicó que le hizo una promesa antes de su partida.
“Le prometí a mi madre que intentaría honrarla a ella y a Dios con el resto de mis días, y eso es lo que estoy tratando de hacer”, declaró.
El actor creció bajo la influencia de su padre, predicador pentecostal, y desde joven comprendió el valor de la oración y la disciplina espiritual.
En la entrevista, le preguntó a la periodista si había leído la Biblia y la animó a comenzar por el Nuevo Testamento.
Washington subrayó que el mundo enfrenta una guerra espiritual, no una simple batalla terrenal, y que quien no tiene un ancla en la fe corre el riesgo de perderse fácilmente.
Denzel Washington reflexionó sobre los peligros de la era digital y el exceso de información.
“Vivimos en una época donde la gente está dispuesta a hacer cualquier cosa para ser seguida”, expresó con preocupación.
Añadió que el flujo constante de datos, las redes sociales y la manipulación mediática llevan a muchos a perder la claridad moral y el sentido de propósito.
“Todo va muy rápido y puede manipularse de muchas formas. La gente es llevada como ovejas al matadero”, advirtió.
El actor considera que la única defensa ante esa confusión es tener raíces espirituales firmes y un compromiso verdadero con la verdad divina.
En la parte final de la entrevista, la periodista Maureen Dowd le preguntó sobre su experiencia en la iglesia pentecostal y si alguna vez había hablado en lenguas.
Washington respondió con firmeza y sin vacilaciones:
“No juegues con Dios. No juegues con Dios. ¿Escuchaste lo que dije? No juegues con Dios”.
Su tono serio reflejaba una convicción profunda y una reverencia absoluta por lo sagrado.
El actor dejó claro que su fe no es una moda ni una postura cultural, sino una experiencia de vida que merece respeto y entrega.
Para Denzel Washington, la autenticidad espiritual implica vivir con coherencia, honrar a Dios en cada acto y rechazar la superficialidad religiosa que domina el mundo moderno.
REDACCIÓN REVISTA EL ORADOR
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