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Traducir la Biblia a la vida

A menudo les digo a mis amigos que, además de escribir libros, editar obras y dar conferencias, soy traductor de la Biblia.
Cuando lo escuchan, me miran sorprendidos y preguntan: “¿Sabés hebreo o griego?”.
Siempre les respondo con una sonrisa: “No, no conozco esos idiomas, pero para mis traducciones no los necesito”.
Entonces surge la siguiente pregunta: “¿Y qué traducís?”.
Ahí me gusta explicarles: “Yo traduzco la Biblia a la vida”.

Esa es mi verdadera vocación.
Quienes me leen o me escuchan saben que me enfoco en ayudar a los cristianos a vivir con sabiduría.
Siempre repito que la fe se mide por la vida, no por los exámenes teológicos.
Estoy convencido de que cuando lleguemos al cielo, San Pedro no nos pedirá responder diez preguntas sobre teología.
Él simplemente tomará nuestro pulso: si hay vida, adentro.

Entre el humor y la verdad

Comparto este prólogo breve, entre gracioso y sincero, porque encierra algo esencial sobre cómo entiendo la fe.
Con mi esposa Hilda hemos vivido con gratitud, aunque nunca tuvimos los fondos bancarios que hubiéramos querido ni una casa de veraneo junto al mar.
Tampoco conducimos un auto lujoso ni viajamos a Europa cada año.
Y sin embargo, somos profundamente felices.

No hay nada de malo en poseer bienes, siempre que recordemos que lo importante no es cuánto tenemos, sino qué hacemos con lo que tenemos.
Esa diferencia, simple pero profunda, cambia la manera en que se vive y se agradece cada día.
El valor de la vida no se mide en bienes acumulados, sino en la plenitud con que respondemos al llamado de Dios.

Ser lo que Dios quiere

Con el tiempo, aprendimos una lección que nos sostiene: la vida no consiste en tener lo que uno quiere, sino en ser lo que Dios quiere que seamos.
Esa comprensión trae paz, propósito y una alegría que no depende de las circunstancias materiales.
Cada día es una oportunidad de traducir las palabras del Evangelio en gestos reales, en servicio, en amor y en humildad.
Ahí está la verdadera traducción: convertir la Palabra en vida cotidiana.

Marcelo Laffitte
REDACCIÓN REVISTA EL ORADOR

Revista El Orador

Una edición de
Alvarado Media Group al servicio de la comunidad evangélica por 35 años.

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