

El Pastor José María Silvestri, fundador de Canal Luz y líder de la Iglesia Evangélica Misionera Argentina (IEMA), partió a la presencia del Señor tras enfrentar una delicada enfermedad.
Durante sus últimos días, permaneció internado bajo cuidados médicos, rodeado de afecto y oración constante de su comunidad.
Su hijo Pablo Silvestri confirmó la noticia en redes sociales con un mensaje lleno de fe y gratitud.
Expresó: “Es un día muy triste para mí y para todos los que amamos a papá. Partió para estar con Cristo.”
La despedida conmovió profundamente a miles de creyentes que siguieron su ministerio por décadas.
A lo largo de su vida, Silvestri dedicó su energía y su talento a difundir el mensaje del Evangelio.
Desde Canal Luz, promovió valores cristianos, esperanza y unidad en momentos difíciles para la sociedad argentina.
Su visión trascendió fronteras, alcanzando hogares y corazones en toda América Latina.
Con un compromiso inquebrantable, José María Silvestri trabajó por la expansión del Reino de Dios a través de la comunicación, la enseñanza y el ejemplo personal.
Su liderazgo inspiró a generaciones de pastores, músicos y comunicadores cristianos.
Cada palabra suya invitaba a vivir la fe con alegría, servicio y coherencia.
Las congregaciones recordaron su humildad, su humor sencillo y su firme confianza en el poder transformador de Cristo.
El mensaje de su hijo Pablo resumió el sentir general: “Lo despedimos como lo que es, un hombre santo que trabajó por el Evangelio.”
Esa afirmación reflejó el impacto duradero de un ministerio marcado por la entrega, la fe y el amor a Dios.
REDACCIÓN REVISTA EL ORADOR
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